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Factores externos

a-. La intensidad y duración de la actividad

Dependiendo de la intensidad y de la duración del esfuerzo que realicemos, se empleará un metabolismo u otro, entendido como la forma en las que el cuerpo genera la energía necesaria para producir el movimiento. En las actividades de resistencia, podemos diferenciar tres tipos:

  • Metabolismo aeróbico: en las actividades con una intensidad baja o media y de larga duración (más de 5 minutos) , la energía producida proviene de la glucosa que se encuentra almacenada en las células (glucógeno) y de las grasas, que son oxidados gracias al oxígeno.
  • Metabolismo anaeróbico aláctico: en las actividades con una alta intensidad y con una duración inferior a 15 segundos, la energía se obtiene principalmente del ATP y la Fosfocreatina almacenada en el músculo.

  • Metabolismo anaeróbico láctico: cuando el ejercicio es de alta intensidad con una duración de entre 20-30 segundos a 3-5 minutos, la energía obtenida por el metabolismo anaeróbico aláctico (ATP y Fosfocreatina) se agota y la vía por la que se genera la energía es la glucosa. Esta combustión genera ácido láctico, un residuo energético que, al acumularse, dificulta la contracción muscular, impidiendo la correcta ejecución.

Metabolismo energético

b-. La altitud

En alturas muy por encima del nivel del mar, la cantidad de oxígeno presente en la atmósfera es menor. Esto limita la capacidad de resistencia aeróbica, lo cual provoca un aumento del porcentaje de glóbulos rojos en sangre, lo que se denomina hematocrito.

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