La chatarra se clasifica en distintos fosos en función de sus características.
En diversas naves y silos se encuentran almacenados los aditivos para fabricar
el acero, entre los que podemos mencionar cal, ferroaleaciones, aluminio y
carbón.
La chatarra que procede de los paquetes de coches prensados pasa por la fragmentadora,
máquina que se encarga de separar el acero del resto de la materia
metálica no férrica y de gomas, espumas, plásticos, etc.
Así se obtiene una chatarra fragmentada de menor tamaño y gran
calidad.
La chatarra clasificada será pesada en la báscula y mezclada
en diferentes
proporciones en la cesta de carga del horno para su fusión.