La
vid y el olivo son cultivos de secano. Se contempla
el riego como medida paliativa en épocas de sequía.
Por tanto, no se diseñan estas instalaciones de riego
por goteo con el fin de aumentar la producción, sino
de mantener la producción de variedades con mayor
necesidad de agua en años con escasez de lluvias.
El
tubo utilizado es de polietileno con gotero
integrado; es de alta duración: puede resistir el sol
durante 10 o 12 años. Las aguas calizas suponen un
problema puesto que en invierno se forma carbonato
cálcico que obstruye los goteros. Se elimina con ácido nítrico
al comienzo de la temporada.
Los
goteros son autocompensados: gradúan la cantidad de
agua dispensada independientemente de la presión -en la zona
baja de la finca, la presión dentro del tubo es mayor. Un
serpentín dentro del tubo resta presión al agua antes de salir,
por lo que todos los goteros a lo largo del tubo dispensan agua
a la misma velocidad.