LA PINTURA ROMANA
 
LA FLAGELADA. VILLA DE LOS MISTERIOS (POMPEYA) S. I DC
 

 

En general, los romanos imitaron los temas y las técnicas de la pintura griega. Aunque, como ya veremos, se encuentran ejemplos de pintura sobre tabla, la técnica más habitual fue la pintura al fresco o pintura mural, protegida por una capa de cera, que contribuía a dar mayor vivacidad a los colores.
La temática es muy variada. De los griegos toman el gusto por las escenas mitológicas. A estos temas se añaden otros de tradición netamente romana, como los paisajes, las escenas históricas y, sobre todo, el retrato. Al igual que en la escultura, la búsqueda del realismo es la característica formal más acusada de la pintura romana. Ese realismo se manifestará no sólo en los retratos sino también en la reproducción de fondos y marcos arquitectónicos. Precisamente, estos últimos contribuyen decisivamente en la consecución de la perspectiva(la de raspa de pez, con la línea de horizonte vertical y multitud de punto de fuga a lo largo de dicha línea) y de espacios ilusorios, tan típicos de algunos de los estilos.
La ubicación de las pinturas se encuentra en las diferentes habitaciones de la casa romana. Cada sala, cada habitación tenía unas pinturas con unos temas, acordes con la función que desempeñara. A partir del siglo III se empiezan a encontrar ejemplos en edificios públicos.
Al igual que en arquitectura y escultura, las pinturas son anónimas.
La mayor parte de las obras conservadas se localizan en Pompeya, donde la lava del Vesubio las protegió hasta hoy día.
Según el análisis de esas pinturas pompeyanas se han determinado cuatro estilos :
Primer estilo o estilo de incrustación ( II-70 a. C )
Es un estilo puramente arquitectónico, sin más aspiraciones figurativas que algunos casos anecdóticos. Se trata de decorar la pared imitando los paramentos revestidos de mármoles y jaspes de los palacios helenísticos. Invariablemente se encuentra en su parte baja un zócalo liso, monocolor, por lo general amarillo. Sobre él se suceden sillares modelados en el estuco pintado que recubre la modesta fábrica del muro. El conjunto se completaría con puertas, pilastras y cornisas en la parte superior. Una pequeña franja de color azul situada en lo más alto del muro sugeriría el cielo diurno.
Se trata de un estilo que intenta enmascarar la pobreza de los materiales constructivos y, como ya hemos dicho, de reproducir a bajo costo el aspecto de los palacios helenísticos.

Segundo estilo o estilo arquitectónico ( 70 a C-14 d. C)
Deriva de las incrustaciones, pilastras o columnas, molduras y ocasionales cuadros del primer estilo. Se utilizan ahora muchos más elementos arquitectónicos, dispuestos en perspectivas de tal forma que se crean espacios ilusorios, fantásticos, donde se pueden encontrar tanto falsas galerías de cuadros como escenas con figuras. El color predominante es el rojo.
Los ejemplos más interesantes de este estilo se encuentran en la Villa de los Misterios. Desde el punto de vista formal destaca el modelado de los cuerpos, la vaporosidad de las telas, la riqueza expresiva de los rostros, así como el buen uso de los colores, entre los que domina el rojo del fondo. A nivel global llama la atención el carácter teatral de toda la escena.

Tercer estilo o estilo ornamental ( Siglo I )
Más que un estilo inspirado por artistas fue una moda impuesta por la casa imperial y adoptada fuera de Roma por círculos adictos a la Corte como era el de los financieros de Pompeya. Se eliminan las perspectivas aruitectónicas, los espacios ilusorios del segundo estilo. La pared recobra su planitud y sobre ella se elabora una decoración pictórica similar a un retablo. En el centro, a una altura media, se dispone el único espacio abierto, rectangular a lo alto, enmarcado por un dosel, donde se desarrolla el tema figurativo principal. A ambos lados se disponen imágenes de cuadros colgados en los que se representaban pinturas famosas griegas. Por encima de la franja de muro donde se sitúan esos cuadros, se encuentra una cornisa poblada de objetos de arte industrial, como estatuillas, vasos, etc.
Es un estilo de gran elegancia, en el que prima el dibujo, los perfiles recortados, sobre el color. Las figuras resaltan sobre el fondo plano, simple soporte de ellas. La luz y la sombra están al servicio del modelado de las figuras, sin desempeñar función alguna por sí mismas.
Algunos de los eejmplos más interesantes de este estilo se encuentran en la Villa Farnesina.

Cuarto estilo o estilo fantástico o ilusionista ( fines del I – siglo II )
Nace en Roma y desde allí se expande hacia el sur. En Pompeya se encuentran ejemplos con anterioridad al terremoto del 62 y se encontraba en pleno apogeo cuando se produjo la erupción.
Se rompe nuevamente la planitud de la pared, a la búsqueda de la profundidad, de la perspectiva. El decorado arquitectónico se amplía a varias plantas llenas de entrantes y salientes, puertas o paisajes, columnas finísimas, paneles con cuadros, telas decorativas e infinitos detalles dorados de formas caprichosas ( grutescos , en el Renacimiento ) . Como fondo de toda esto puede alzarse un suntuoso telón como en el escenario de una ópera. Es un estilo escenográfico, mucho más teatral, ilusorio, que el segundo estilo. Las figuras semejan nuevamente actores en un escenario.
Al contrario que en el tercer estilo, pierde importancia la línea, en beneficio del color, aplicado con una técnica casi impresionista, de pinceladas rápidas, yuxtapuestas, con colores muy vivos.

El retrato
Como ya se había comentado, el retrato tiene gran importancia también en la pintura. Junto a la representación individualizada de los diferentes personajes mitológicos o históricos, destacan los retratos de personajes reales, generalmente los dueños de las casas. La composición es casi siempre la misma (sobre todo si se trata de mujeres): el personaje aparece con un estilete en la mano derecha (stylus) , en ademán de llevarlo a la boca, y en la mano izquierda sostiene el libro de placas de cera sobre el que escribe. Los ejemplos más conocidos son el retrato del panadero Próculo y su mujer, y el de una joven conocida como Safo (forma circular : tondo )
Un grupo de pinturas de enorme interés son los retratos del Fayum , en Egipto. Parece que su razón de ser se debía a la costumbre tradicional de los egipcios de depositar junto al muerto una escultura suya, su doble ( Ka ) . A partir del siglo I d. C esas esculturas se sustituyen por pinturas que se colocaban sobre la cabeza embalsamada del muerto. La técnica utilizada fue la del encaustico, ya conocida en Grecia, aplicada sobre madera estucada. También se encuentran retratos ejecutados al temple sobre tela. Sin duda, eran retratos pintados en vida, guardándolos en casa para enterrarlos una vez muerto el personaje
Son retratos tanto de hombres como de mujeres, de una sinceridad y naturalismo admirables. La pincelada es espesa y recoge bien el claroscuro. Los ojos tienen un brillo enigmático, que proporcionan una mirada concentrada y pensativa.
mosaico
Fue una herencia también de Grecia, que alcanzó en Roma su desarrollo más importante. Se utilizó para cubrir los pavimentos de las casas y de los edificios públicos, complementando así la decoración pictórica de las paredes. La técnica usada en un principio fue el opus tessellatum, consistente en formar diferentes decoraciones mediante piezas cúbicas de mármol de un centímetro de lado. En este primer momento el mosaico es geométrico o simplemente forma un pavimento de mármol, con un tema decorativo en el centro : el emblema.
Posteriormente, los mosaicos reproducen cuadros o componen escenas originales con teselas de hasta un milímetro de lado que llegan a imitar la huella de las pinceladas de una pintura. Se trata del opus vermiculatum.
Los colores más utilizados fueron el blanco, el negro, rojo y amarillo. Con el tiempo se fueron ampliando los colores y las tonalidades, excepto en la época de los antoninos, en la que se impuso la moda de los mosaicos en blanco y negro.

A partir del siglo III se introducen las teselas de vidrio, muy apropiadas para resaltar los elementos suntuarios, como las joyas y los dorados.
Los temas proceden de la pintura : escenas mitológicas, históricas, de caza, escenas de circo, paisajes, etc.