BARROCO ESPAÑOL

Ejercicio de completar frases

Escribe en los espacios en blanco las palabras adecuadas. Fíjate que tienes las posibles respuestas al inicio del ejercicio. Si presionas el interrogante, obtendrás una ayuda pero perderás puntuación.

   Alonso Cano      fachadas      herreriana      hispalense      imaginería      metrópoli      Pórtico de la Gloria      pasos procesionales      pliegues      policroman      retablos      tallas      Transparente      Valladolid   
El Barroco se manifestó en España a través de todas las artes plásticas, y asimismo, a esta época corresponde un extraordinario auge literario. Iniciado en el siglo XVII, se extendió a bien entrado el XVIII, siglo en el que fueron realizadas algunas de las mejores y más representativas obras.
Las características generales pueden sintetizarse así:
- La arquitectura mantiene las trazas renacentistas en lo esencial, manifestándose el barroquismo en el progresivo y cada vez más abundante recargamiento de las superficies de las fachadas y los de los altares.
- En escultura encuentra su original expresión en la en madera policromada y de temática religiosa de modo preferente.
- En pintura puede hablarse con total propiedad y razón de que esta es la etapa más brillante, y de que los grandes pintores españoles de la misma figuran indiscutiblemente en la primera línea. Varias escuelas acogen, como veremos, tendencias diversas y estilos personales que sólo es posible tratar desde la profundidad genuina de las obras de los respectivos autores.
- En literatura, el Barroco es conocido como el "Siglo de Oro" de las letras españolas.
- Por último, hay que reseñar debidamente la eclosión cultural y artística que se produce en esta época en la América colonial, inspirada en un sentir paralelo y unánime respecto a la .
LA ARQUITECTURA.- El estilo se manifiesta fundamentalmente en las . Los elementos decorativos recargan las superficies con innumerables curvas, pliegues, cortes, columnas, etc., que llegan a cubrir totalmente aquellas. No obstante el nuevo estilo no se aplicó inmediatamente y de modo generalizado.
En el siglo XVII, encontramos los primeros elementos decorativos barrocos, por ejemplo, en Juan Gómez de la Mora, cuya arquitectura corresponde aún a la sobriedad . Obras representativas suyas son la Clerecía de Salamanca y la Plaza Mayor de Madrid.
, que fue también pintor y escultor, multiplicó más los elementos barrocos en la Catedral de Granada.
Los hermanos Churriguera crearon el "urbanismo barroco" español con su realización de la Plaza Mayor de Salamanca, ya en el siglo XVIII. En este siglo trabajaron, entre otros, Pedro Ribera, a quien se debe la fachada del Hospicio de Madrid, y Narciso Tomé, autor del magnífico alarde de movimiento y luz que es el de la catedral de Toledo.
La obra, sin embargo, donde alcanza su plenitud la arquitectura barroca española es la soberbia fachada del Obradoiro de Santiago de Compostela, que cubre la antigua catedral románica y cobija el . Es obra de Fernando Casas Novoa, que proyectó la construcción en 1.738 y dirigió las obras hasta su muerte.
LA ESCULTURA.- Los escultores barrocos españoles son conocidos con el nombre de "imagineros", debido a que sus obras, en esta época, son casi exclusivamente imágenes para procesiones y retablos, que responden a la profunda religiosidad popular de la época.
Las se realizan preferentemente en madera, que se recubre con una ligera capa de yeso y luego se a fin de resaltar la expresión. Estas tallas pueden ser de cuerpo entero o imágenes vestidas; en estas últimas se realizan sólo la cabeza, las manos y los pies, cubriéndose el cuerpo con vestidos auténticos y empleándose cabelleras verdaderas, ojos de cristal, etc.
La imaginería policromada ofrece un fuerte realismo naturalista, de expresión dramática a veces y de efecto teatral y vivo otras, sobre todo en el caso de las imágenes vestidas.
Entre los imagineros o tallistas más interesantes, cabe destacar a los siguientes:
Gregorio Fernández, pasó casi toda su vida en Valladolid y es el máximo exponente del realismo castellano. Particularmente sus Cristos, reflejan un profundo y patético dramatismo, reflejado asímismo en las imágenes de la Piedad, pero que se pierde en otro tipo de imágenes, como las Inmaculadas, Bautismos, etc., siendo característico de todas ellas sus angulosos ropajes, con que parecen metálicos. Buena parte de su producción se halla en el "Museo Nacional de Escultura" de .
Martínez Montañés, es el máximo exponente de la escuela sevillana. Entre su gran obra merece destacarse sus Inmaculadas, como la de la catedral de Sevilla, y sus Cristos, como el Cristo de la Clemencia, también en la catedral .
La otra escuela andaluza radicó en Granada, donde destaca Alonso Cano con su Concepción de la sacristía de la catedral granadina, talla pequeñita, de fina y delicada belleza. Fue discípulo suyo Pedro de Mena, que realizó tallas de gran espiritualidad, como La Magdalena y el San Francisco.
Ya en el XVIII destacan las figuras del murciano Francisco Salzillo, con obras realistas, sobre la pasión de Cristo (La oración en el huerto). En este siglo la escuela castellana tiene a su máximo representante en Salvador Carmona.