Ecología: Flujos de materia y energía

Las distintas especies que pueblan Monfragüe requieren de un continuo aporte de materia y energía para sobrevivir, y para ello en cada ecosistema se ha desarrollado un complejo mecanismo de reciclado que va en una determinada dirección. Sin este flujo no sería posible la supervivencia del ecosistema ni de las especies que lo constituyen.
En cada ecosistema apenas hay desperdicio gracias al establecimiento de relaciones lineales en las que cada organismo es comido por otro, asegurando con ello la transformación y el traslado continuo de materia y energía a través del ecosistema.
En estas cadenas (cadenas alimentarias), que indican como se mueve la materia y la energía a través de los distintos ecosistemas, puede observarse como la energía química y la materia almacenada fluyen a través de una serie de etapas (niveles tróficos).


Red alimentaria en Monfragüe. Nota: Pulsa sobre cada animal para conocer su alimentación.

El flujo continuado de materia es posible gracias a que los descomponedores completan el ciclo de la materia al digerir la materia orgánica muerta de la que se alimentan y convertirla en compuestos inorgánicos sencillos que liberan al suelo/agua utilizables por los productores. Sin los descomponedores el Parque estaría lleno de restos.
En cada nivel trófico la mayor parte de la energía química es utilizada por los organismos para realizar sus actividades y desarrollarse, otra parte se degrada en forma de calor, que se desprende al entorno convirtiéndose en energía poco útil. De este modo la cantidad de energía que puede ser transferida de un nivel a otro sólo llega a ser del 5-20% de la contenida en él, dependiendo de la especie y del ecosistema. El porcentaje de energía transferida "eficiencia ecológica" puede mostrarse mediante pirámides que representan bien la pérdida de energía utilizable en cada nivel de una cadena o red.
Ésta pérdida de energía es la razón por la que el número de animales de los últimos niveles es escasísimo y de que las cadenas no tienen más de cinco o seis eslabones.
En el Parque de Monfragüe la existencia de un gran número de organismos que comparten recursos y espacio, ha conducido al desarrollo de relaciones de competencia entre las especies que han derivado en muchos casos a que la mayoría de ellas pasen a no depender de un solo animal del nivel anterior, sino que compartan más de un tipo que pueden incluso ocupar diferentes posiciones en las cadenas. De este modo la mayoría de las especies forman parte de distintas cadenas alimentarias, y el conjunto de organismos de los ecosistemas llegan a formar un entramado complejo de cadenas mezcladas entre sí formando "redes alimentarias".
Por ello, un cambio en los hábitos de un eslabón de la red puede afectar a muchas plantas o animales de la misma, lo que debe hacernos reflexionar sobre el hecho de introducir una determinada especie beneficiosa para el hombre o hacer desaparecer una planta o animal perjudicial para el hombre. Esa introducción o eliminación debe planearse cuidadosamente para evitar alterar el equilibrio de las redes alimentarias del Parque.
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