Ecosistema: bosque mediterráneo y dehesa

Un bosque es un área donde la vegetación predominante son los árboles. No obstante, el término bosque mediterráneo hace referencia no solo a la vegetación sino también al clima: precipitación muy escasa en verano, época en la que además las temperaturas pueden sobrepasar los 40ºC.

En el bosque mediterráneo el árbol dominante es la encina (Quercus rotundifolia), seguida del alcornoque (Quercus suber). En menor número también están el quejigo (Quercus faginea), el acebuche (Olea sylvestris), el roble (Quercus pyrenaica)... El bosque mediterráneo incluye, además, un componente arbustivo bastante desarrollado: el matorral, que en algunos casos sustituye al bosque de encinas. Entre los arbustos destacan las jaras (Cistus sp), la ahulaga (Genista sp), la coscoja (Quercus coccifera), el torvisco (Daphne gnidium), el romero (Rosmarinus officinalis), el tomillo (Thymus mastichina) y un largo etcétera que hace del matorral un verdadero mosaico, siendo estos más o menos abundante según la orientación, la orografía, la humedad...

Espacios
Este ecosistema cubría, antes de extenderse la agricultura y la ganadería, prácticamente la superficie de toda la región extremeña. Actualmente son más reducidos pero permanecen aún bien representado en varios enclaves como por ejemplo Las Villuercas, Monfragüe, Sierra de San Pedro, Sierra de Tentudía, Sierra de Hornachos o Cornalvo.

Especies
Vertebrados representativos de estas áreas son, entre otros muchos: sapos, serpientes, lagartijas, águila imperial ibérica y otras grandes rapaces, buitre negro y común, alimoche, milano real y negro, rapaces de menor tamaño (azor, gavilán...), también nocturnos (búho chico, lechuza...), muchas aves insectívoras (currucas, carboneros, pájaros carpinteros...), meloncillos, gato montés, gineta, conejo, ciervo, etc.

Todo ello (extensión, número de especies, especies amenazadas...) permite que este rico y diverso paisaje constituya uno de los ecosistemas de mayor valor medioambiental y más representativos de nuestra región extremeña.

En este apartado incluimos además la dehesa, otro de los ecosistemas de gran valor medioambiental y también económico de Extremadura. Las dehesas son zonas de bosque mediterráneo transformados por el hombre para su aprovechamiento. Esta transformación ha consistido en el “aclarado” del bosque, es decir, en la eliminación de la mayor parte del matorral y de algunos árboles para darle cabida a la agricultura y al ganado (cerdos, ovejas, cabras y vacas principalmente) y a los pastos que han de alimentar a este. El hombre se beneficia, además, de la leña, el corcho, las setas, el oxígeno, etc. y todo ello sin destruir por completo el bosque por lo que se considera a la dehesa como uno de los mejores ejemplos de desarrollo sostenible o de equilibrio ente el medio natural y la acción del hombre. Esta estabilidad contrasta con la mayor degradación de otras zonas boscosas del resto de la Península ibérica.


Espacios
Actualmente existen espacios adehesados repartidos por casi toda la geografía extremeña, por ejemplo, en la Zona Centro, en Cornalvo, en Campo Arañuelo...

Especies
Como ejemplo de representantes de vertebrados característicos de este espacio podemos citar: sapo común y corredor, sapillos, lagarto ocelado, culebras, tórtola, zorzales, abubilla, alcaudones, rabilargo, abejaruco, avefría, grulla, elanio, cigüeña negra, águila imperial ibérica, buitre negro, gineta, erizo, jabalí, musarañas, comadreja, etc.