La Edad del Hierro (II)

Esta segunda etapa de la Edad del Hierro se corresponde con el desarrollo cultural de nuevos pueblos de origen centroeuropeo, asentados en la Península Ibérica, entre los que predomina el elemento celta. Ahora el territorio de la actual Extremadura se convierte en una periferia céltica, al ser lugar de encuentro entre los elementos culturales propios y la influencia celta procedente del interior de la Meseta.

Fruto de esos intercambios culturales es la aparición de los pueblos prerromanos que se establecerán en nuestro territorio extremeño. Al norte del río Guadiana, aparecerán los lusitanos y los vetones; al sur del Guadiana, los célticos y los túrdulos.

Estos pueblos van a ser conocidos a través de los textos grecolatinos, por lo que formarán parte de una etapa intermedia entre la Prehistoria (ausencia de documentos escritos) y la Historia (presencia del testimonio escrito) conocida como Protohistoria. La realidad cultural con la que se encuentran los romanos a su llegada a la Península Ibérica vendrá definida por las creaciones de estos pueblos.

En cuanto a sus formas de vida, los pueblos prerromanos tenían una serie de caracteres comunes. Vivían en castros, poblados construidos sobre cerros y fortificados con una o dos líneas de murallas, fosos y piedras hincadas verticalmente en el suelo, para defenderse de la caballería. Sus viviendas estaban realizadas con piedra, adobe y ramajes. Su economía se basaba en la ganadería trashumante (ovejas, cabras, vacas, cerdos y caballos) y de forma secundaria en la agricultura cerealística. Practicaban la incineración como ritual funerario.

Entre estos pueblos existían determinadas diferencias. Entre los célticos y los túrdulos la explotación minera y metalúrgica era más abundante y variada, mientras que esta actividad presentaba un carácter más reducido y familiar entre los lusitanos y vetones. Además, entre los lusitanos y los vetones existen grandes desigualdades sociales y económicas, motivadas por la concentración de la propiedad de la tierra en pocas manos. La pobreza y la escasez de recursos entre muchos de ellos provocaron la aparición del bandolerismo, fenómeno que se manifestaba mediante incursiones hostiles para saquear alimentos en el territorio de otros pueblos de la Meseta o del Sur.

Más información

Los pueblos prerromanos

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Cultura Extremeña © Heliodoro Núñez y Antonio Paniagua. 2003