El Neolítico

Procede del griego, neo, “nuevo” y lithos, “piedra”: Edad de la Piedra Nueva o piedra pulimentada. Recibe este nombre porque los utensilios fabricados con piedra son ahora frotados hasta obtener un acabado bastante liso.

El Neolítico va a traer importantes cambios. Las sociedades se convierten en productoras de alimentos, al dedicarse a la agricultura y a la ganadería. Poco a poco se van haciendo sedentarias. Aparece una mayor división y especialización en el trabajo, al surgir nuevas técnicas como la cerámica, la cestería y el tejido, con lo que van apareciendo los primeros oficios.

Los pobladores del Neolítico vivían en cuevas (Cueva de La Charneca, Oliva de Mérida, Badajoz) o construían pequeños poblados en cerros para defenderse (Cerro de la Horca, Plasenzuela, Cáceres). En los yacimientos citados se han encontrado hachas de piedra pulimentada, molinos de mano, restos de cerámica y dientes de hoces de piedra. También fueron hallados restos de animales domesticados: ovejas, cabras y cerdos; así como restos de animales cazados (ciervos) o recolectados (moluscos de río).

Al final del neolítico va a aparecer un fenómeno cultural de gran difusión en la actual Extremadura: el megalitismo.

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Cultura Extremeña © Heliodoro Núñez y Antonio Paniagua. 2003